Diferencias entre acciones de clase A y B

Seguramente muchos inversores no sepan las diferencias entre acciones de clase A y B. Hablaremos de todo lo que hay que saber sobre esto, ya que se trata de un tema importante a la hora de invertir en acciones.

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Bien, vamos al tema…

Evidentemente si una compañía solo tiene un tipo de acciones, no hay más que hablar, quien quiera invertir en dicha compañía simplemente tiene que comprar esas acciones. Pero si tiene dos clases de acciones, conviene saber qué son, qué significa y las diferencias entre acciones de clase A y B.

Digamos que en el caso de solo tener un tipo de acciones, cada inversor titular de esas acciones posee su derecho a voto. Pero podemos encontrarnos con dos tipos de acciones de cara básicamente a poder seguir ostentando el control de la empresa.

Diferencias entre acciones de clase A y B

Lo que hay que tener claro es que tanto los accionistas que tengan acciones de tipo A como de tipo B tienen el mismo derecho a recibir beneficios, de manera que tienen el mismo derecho al dividendo que reparta la compañía.

Básicamente, la principal diferencia entre las acciones de clase A y B radica en el derecho a voto que posee el titular de cada una de esas acciones. Se puede decir que las acciones de tipo A otorgan más «poder de influencia» al tener más derecho a voto. Por ejemplo, las acciones de clase a pueden ofrecer 10 derechos de voto por acción, mientras que las acciones de clase b ofrecer 1.

Como se puede deducir, las acciones de clase A generalmente están en manos de accionistas que tienen puestos importantes en la compañía y desean mantener un control de la misma. De esta manera, estas acciones suele estar reservada para el equipo directivo de la empresa. Y es que si solo existiese un tipo de acciones, un inversor que no esté en la compañía lo tendría más sencillo a la hora de hacerse con la empresa, de ahí que una función de las acciones de clase A sea precisamente evitar eso.

Las acciones de clase A no se venden al público y tampoco pueden ser negociadas por los poseedores de las acciones.

Por tanto, la diferencia solamente es importante para aquellos accionistas que realmente quieran tener un papel activo en la compañía y poder votar y decidir.

Si la compañía quiebra y se liquida, los accionistas están a la cola a la hora de recuperar su dinero, tienen preferencia los acreedores, los titulares de bonos y los titulares de acciones preferentes. Y ojo, porque cuando le toca a los accionistas, los titulares de acciones de clase B tienen menor prioridad de pago que las acciones de clase A, es decir, primero se pagaría a los accionistas de clase A y luego a los de clase B.

También hay que destacar otra diferencia. Por ejemplo, las acciones de clase B pueden ser emitidas a un precio más bajo que las acciones de clase A que a lo mejor cotizan a un elevado precio, de esta manera se permite y facilita que inversores puedan adquirir títulos de la compañía a un precio más asequible, puesto que de la otra manera no podrían. De todas maneras conviene recordar que existen las acciones fraccionadas.

Ésto último se puede apreciar en cualquier compañía con los dos tipos de acciones, pero si hay un ejemplo que es el mejor sin duda alguna para comprenderlo bien y que es el que siempre se explica, sería el de la compañía Berkshire Hathaway, de Warren Buffett.

En efecto, a día de hoy, sus acciones de clase A cotizan en 419.153 dólares, mientras que sus acciones de clase B cotizan en 279,30 dólares. Decir que fue en el año 1996 cuando creó las acciones de clase B. La diferencia de precio es descomunal, ¿verdad? Pagar 279,30 dólares por una acción es asequible para cualquier inversor, pero pagar 419.153 dólares por una acción es algo que está al alcance de pocos inversores. Pues aquí podemos ver perfectamente la utilidad de las acciones de clase B, cotizan más baratas que las otras y permite que invertir en la compañía sea más asequible a cualquier persona interesada.

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