Por qué la inflación sube más en España que en otros países

Veremos por qué la inflación sube más en España que en otros países, las razones que hay detrás y la reacción de los Bancos Centrales que ya llega.

Por qué la inflación sube más en España que en otros países

Muchas personas creen que la tremenda escalada y fortaleza alcista de la inflación se debe a la invasión de Rusia en Ucrania y no es así, eso fue la gota que colmó el vaso, más que nada porque la cosa venía de antes, concretamente de principio del 2021 tras temerse en el 2020 una deflación.

Sí, el alza de la inflación por encima de lo habitual comenzó en 2021 tras producirse una demanda que era mayor que la oferta que aun estaba aletargada con la crisis de la pandemia del Covid y las medidas restrictivas de movilidad en la mayoría de países. A ello se le fue sumando un encarecimiento de las materias primas y una acelerada recuperación de la economía. Pero fue en la segunda mitad del 2021 cuando la inflación comenzó a subir con más fuerza y en el caso del Viejo Continente sobrepasó el objetivo del 2% que es el que tiene establecido el Banco Central Europeo.

En 2022 la espiral de la inflación sigue su curso incesante y no da respiro a nadie, siendo los últimos afectados países como India y Corea del Sur. En Estados Unidos alcanzaron el mayor pico visto en 41 años, en Reino Unido en 30 años y en España en 37 años. Por cierto, España tiene la inflación 3 puntos por encima de la media europea. Hay países que la tienen más elevada como es el caso de Lituania (15,6%), Estonia 1(4,8%), Países Bajos (11,9%) y Letonia (11,2%). En la otra cara de la moneda tenemos a Malta, Francia y Portugal donde subió menos, así como en Dinamarca donde sube a niveles de mayo de 1985 (5,4%).

Una pregunta que se hacen muchas personas es por qué la inflación sube más en España que en otros países. Y es que aunque es una vorágine que afecta a cada país, en el caso español la escalada es más pronunciada que en la media europea. Por ejemplo, ya he indicado que en España es del 9,8%, mientras que en Francia es del 5,1%, en Portugal el 5,3%, en Italia el 7%, en Alemania el 7,6% y en la eurozona el 7,5%.

Hay algunas razones para entender que en el caso español sea más intensa:

1º El encarecimiento del precio de la energía tiene una mayor repercusión en España que en otros países, básicamente porque el precio de la luz está demasiado vinculada al devenir del precio mayorista del gas.

2º El sistema que en España se aplica para poder calcular el IPC sólo tiene en cuenta, en materia de electricidad,  los contratos del mercado regulado de la luz y no los contratos del mercado libre (cuyos precios tienen menos variaciones bruscas), y eso que 6 de cada 10 familias tienen contratos del mercado libre. Fíjese que si se tuviese en cuenta ésto, en el 2021 se habría finalizado el ejercicio con una inflación del 4,7% en vez del 6,5% que fue la cifra oficial.

3º El precio de la electricidad en España ha subido nada más y nada menos que un +80% en los últimos 12 meses, una salvajada si lo comparamos con la media de la eurozona que es del +33,5%.

4º En España el peso que tiene el precio de la energía en el IPC es de casi el 12% frente al 10,8% que es la media de la zona euro.

Los Bancos Centrales empiezan a reaccionar ante la inflación

Como es lógico, ante tal panorama, los diversos Bancos Centrales no podía ni pueden quedarse de brazos cruzados, motivo por el cual están endurecimiento sus respectivas políticas monetarias.

Los últimos en hacerlo han sido el Banco de Israel que ha subido los tipos de interés, al igual que los Bancos de Nueva Zelanda (elevó tipos de interés en 50 puntos básicos hasta el 1,5%, siendo la cuarta subida consecutiva), Canadá (elevó tipo de interés en 50 puntos básicos hasta el 1%, siendo la segunda subida consecutiva de tipos y la mayor en 20 años), Namibia, Argentina y Corea del Sur.

En el caso del Banco de Inglaterra, que se adelantó a la Fed y al BCE y comenzó subiendo tipos el pasado mes de diciembre, ahora se espera que suba los tipos de interés hasta el 1% durante la reunión que se celebrará el próximo 5 de mayo y que se produzcan subidas de 140 puntos básicos a finales de año, ya que la inflación en Reino Unido aumentó hasta el 7%, la más alta desde marzo de 1992.

El Banco Central Europeo no tenía entre sus planes realizar ningún movimiento hasta el 2023, pero la actual coyuntura le va a llevar seguramente a subir los tipos este mismo año, probablemente en el último trimestre del ejercicio.

La Reserva Federal, que subió 25 puntos básicos las tasas, ya está pensando en que los próximos movimientos sean más agresivos, de 50 puntos básicos. De hecho, los futuros de fondos de la Reserva Federal ahora están valorando una probabilidad del 90 % de que asistamos a un aumento de 50 puntos en la reunión del mes de mayo y también una probabilidad del 90 % de ver otra subida de 50 puntos básicos en el mes de junio.

El caso de Japón es totalmente diferente, y su Banco Central volvió a reiterar una vez más que mantendrá una política monetaria ultra laxa y rechazó cualquier intervención del gobierno en los mercados de divisas. Digamos que se lo pueden permitir gracias a la baja inflación que tienen del 0,9% y debido a que la postura de su Banco Central es tan blanda en comparación con la Reserva Federal de Estados Unidos, la divisa nipona, el yen, está tan débil y depreciándose frente al dólar (subida de usd/jpy) hasta niveles no vistos en 7 años.

La zona de Asia, que hasta ahora estaba lidiando mucho mejor con la inflación que Europa y EE.UU, ya está viendo las orejas al lobo con el incremento del precio de los alimentos y de la energía.

Entre los Bancos Centrales que han movido ficha en 2022 tenemos a la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de Inglaterra, el Banco de Noruega, el Banco de Canadá, el Banco de Nueva Zelanda, los de China, Sudáfrica, Corea del Sur, Taiwán, Arabia Saudí, Polonia, Perú, Colombia, Chequia, México, Chile, Brasil, Argentina, Israel, Namibia, y Rusia.

Antes que ellos, en 2021 fue el turno de los Bancos de Dinamarca, Indonesia y Turquía.

En 2020 se movieron los Bancos de Australia, Tailandia, Hong Kong, Malasia, Filipinas, India.

Nada que reprochar al Nasdaq 100 y al Bitcoin

Es cierto que 2022 no está siendo especialmente favorable para el índice tecnológico Nasdaq, pero si vemos su comportamiento los últimos 12 años (desde el año 2009 con los dividendos), veremos que los inversores no tienen precisamente ningún derecho a quejarse.

  • 2009: +55%
  • 2010: +20%
  • 2011: +4%
  • 2012: +18%
  • 2013: +37%
  • 2014: +19%
  • 2015: +10%
  • 2016: +7%
  • 2017: +33%
  • 2018: +0.04%
  • 2019: +39%
  • 2020: +49%
  • 2021: +27%

En el caso del Bitcoin sucede algo similar si cogemos desde el año 2010:

  • 2010: +9900%
  • 2011: +1473%
  • 2012: +186%
  • 2013: +5507%
  • 2014: -58%
  • 2015: +35%
  • 2016: +125%
  • 2017: +1331%
  • 2018: -73%
  • 2019: +95%
  • 2020: +301%
  • 2021: +66%

Y es que basta recordar que por ejemplo empezó el 2010 cotizando en 0,003 dólares y cerró el año 2013 en 758 dólares, al final del 2017 estaba en 13860 dólares y al final de 2021 en 47902 dólares.

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